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7 infecciones de transmisión sexual (ITS) que deberías conocer y cómo protegerte

las its o infecciones de transmisión sexual están en auge, aprende a protegerte de las its o infecciones de transmisión sexual para evitar problemas mayores, las its o infecciones de transmisión sexual son serias y peligrosas

El 4 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Salud Sexual, una iniciativa promovida por la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS) desde 2010. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud sexual como “un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad”. Un pilar básico para acercarnos a ese bienestar es conocer los factores de riesgo y las infecciones de transmisión sexual, así como las precauciones necesarias para tener una vida sexual más saludable.

Muchas ITS:

  • No dan síntomas o se manifiestan de forma muy leve.
  • Y, aun así, pueden afectar a tu fertilidad, a tu embarazo o aumentar el riesgo de ciertos cánceres si no se detectan y tratan.

La buena noticia:

  • La mayoría se pueden prevenir.
  • Y muchas se curan con algo tan sencillo como un antibiótico a tiempo.

En este artículo vamos a hablar de las 7 ITS más frecuentes, sus señales de alarma y, sobre todo, de qué puedes hacer para protegerte.

La historia de Estíbaliz

Estíbaliz tiene 32 años. Hace un par de años terminó una relación larga y, desde entonces, ha tenido alguna pareja más. Siempre ha pensado que las ETS “son cosa de otros” y que si algo fuera grave, se notaría claramente.

Últimamente tiene un flujo vaginal un poco distinto, algo más abundante y con olor, pero lo atribuye al estrés y al cambio de anticonceptivo. No tiene fiebre, ni dolor intenso, ni ve verrugas, así que lo deja pasar. Lo que Esti no sabe es que:

  • Muchas ITS pueden ser totalmente silenciosas o dar síntomas muy leves.
  • Y, si no se tratan, pueden llegar a causar problemas como la Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP) y dificultades de fertilidad.

Vamos a ir paso a paso para entender qué puede estar pasando y qué herramientas tenemos.

Qué es una ITS

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son infecciones causadas por bacterias, virus o parásitos que se transmiten principalmente a través de:

  • Relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin protección.
  • Algunas también pueden pasar de madre a hijo en el embarazo o el parto, o a través de sangre o agujas compartidas.

Con el tiempo, una ITS puede evolucionar hacia una enfermedad de transmisión sexual (ETS) con síntomas y complicaciones.

Además:

  • Ciertos virus como el herpes y el VPH se pueden transmitir simplemente por contacto piel con piel en la zona genital.

Las 7 ITS que deberías conocer

La OMS identifica más de 20 patógenos que pueden transmitirse por vía sexual, pero hay 7 que concentran la mayor carga de enfermedad; entre ellos destacan cuatro clamidia, gonorrea, sífilis, tricomoniasis, VIH, herpes y VPH.

1. Clamidia

  • Causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Es una de las ITS bacterianas más frecuentes en mujeres y a menudo no da síntomas.

Cuando aparecen síntomas (1–3 semanas tras la relación sexual), pueden incluir:

  • En mujeres: flujo vaginal anormal y con olor, escozor al orinar, dolor abdominal o pélvico.
  • En hombres: secreción uretral, ardor al orinar y dolor testicular.

Consecuencias:

  • Se puede transmitir durante el parto, provocando infecciones oculares o neumonías en el bebé.
  • Sin tratamiento, puede causar Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP), con riesgo de infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico.

Tiene tratamiento antibiótico eficaz si se detecta a tiempo.

2. Gonorrea

  • Causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae. Puede ser asintomática o dar síntomas en los primeros 10 días tras la relación sexual.

Posibles síntomas:

  • En mujeres: sangrados intermenstruales, dolor abdominal, secreciones vaginales, picor o molestias anales.
  • En hombres: dolor al orinar, secreciones, dolor testicular, picor anal.

Consecuencias:

  • Se puede transmitir durante el parto.
  • Sin tratar, puede causar EIP en mujeres y problemas de próstata y testículos en hombres, además de aumentar riesgo de infertilidad y embarazo ectópico.

También tiene tratamiento antibiótico.

3. Sífilis

  • Causada por la bacteria Treponema pallidum.

Evolución típica:

  • Fase primaria: aparece una llaga pequeña e indolora (chancro) en genitales, recto, boca o labios.
  • Fase secundaria: si no se trata, surgen erupciones en la piel (incluyendo manos y pies), fiebre, fatiga y malestar general.
  • Fase terciaria: puede provocar daños serios en órganos internos (corazón, sistema nervioso, ojos), e incluso la muerte.

Puede afectar al sistema nervioso (neurosífilis) con dolor de cabeza, cambios de conducta o problemas de movimiento.

En el embarazo:

  • La sífilis se puede transmitir al feto (sífilis congénita) y es una causa importante de muerte fetal y problemas graves en el recién nacido.

Buenas noticias:

  • Tiene tratamiento antibiótico eficaz si se detecta a tiempo.

4. VIH / SIDA

El VIH es el virus que, si no se trata, puede terminar produciendo el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

En la infección aguda:

  • Pueden aparecer síntomas tipo gripe (fiebre, escalofríos, sarpullido, dolor muscular) entre 2 y 4 semanas tras el contagio.
  • En esa fase la persona es especialmente contagiosa.

Se puede transmitir:

  • Durante el embarazo, el parto y la lactancia.
  • Por relaciones sexuales sin preservativo.
  • Por contacto con sangre o agujas contaminadas.

Tratamiento actual:

  • Los regímenes orales diarios de antirretrovirales son el estándar.
  • Están emergiendo fármacos de acción prolongada (inyectables mensuales o semestrales, y pastillas semanales) que mejoran la adherencia.
  • Se investigan anticuerpos ampliamente neutralizantes y estrategias hacia la remisión viral, aunque aún no son de uso rutinario.

El gran reto hoy es combinar avances científicos con un acceso equitativo a estas terapias en todo el mundo.

5. Virus del papiloma humano (VPH)

  • Es la infección sexual más frecuente a nivel global; la mayoría de las personas sexualmente activas se infectan al menos una vez.
  • La mayoría de las infecciones se resuelven solas gracias al sistema inmunitario.

Sin embargo:

  • Algunas infecciones persistentes pueden provocar cambios precancerosos y cáncer de cérvix, vulva, vagina, ano o garganta.
  • Los tipos 6 y 11 causan verrugas genitales.

En embarazo, la infección por VPH rara vez afecta directamente al bebé.

Manejo:

  • Eliminación de verrugas (crioterapia, láser, cirugía local).
  • Tratamiento y seguimiento de lesiones precancerosas mediante citología, test de VPH y colposcopia.

Algo esencial:

  • Existe vacuna frente a varios tipos de VPH, altamente efectiva para prevenir la mayoría de cánceres cervicales y muchos casos de verrugas genitales.

6. Herpes simple (VHS-1 y VHS-2)

  • Causado por el virus del herpes simple. El VHS‑1 es muy común en la boca, pero también causa muchos casos genitales. El VHS‑2 se asocia típicamente a herpes genital.

Maneras de presentarse:

  • A veces pasa desapercibido. Otras veces produce llagas dolorosas en genitales, área anal, nalgas o muslos. Puede provocar brotes repetidos, sobre todo el primer año tras la infección.

Se transmite:

  • Por contacto directo piel con piel, incluso sin penetración. Puede transmitirse en el parto si hay lesiones activas.

No tiene cura, pero:

  • Los tratamientos antivirales reducen la frecuencia de brotes y el riesgo de contagio.

7. Tricomoniasis

  • Originada por el parásito Trichomonas vaginalis. Es una de las ITS más frecuentes.

Características:

  • Es especialmente común en mujeres mayores de 40 años, en parte por el aumento del pH vaginal ligado a la caída de estrógenos.
  • A menudo es asintomática; cuando da síntomas, suele ser entre 5 y 28 días tras la relación sexual.

Síntomas posibles:

  • En mujeres: vaginitis con secreción verde‑amarillenta y olorosa, quemazón al orinar, molestias en relaciones.
  • En hombres: secreción y escozor en el pene, ardor tras orinar.

Se ha asociado a partos prematuros y bebés con bajo peso al nacer.

Tiene tratamiento antibiótico eficaz.

Síntomas que no deberías ignorar

Aunque muchas ITS no dan señales, hay síntomas que deberían hacerte pensar “me toca revisión”:

  • Llagas, verrugas o ampollas en zona genital, oral o anal.
  • Secreción inusual del pene o la vagina, especialmente si tiene mal olor.
  • Dolor al orinar o durante las relaciones sexuales.
  • Sangrado vaginal o anal inusual (fuera de la regla o después de las relaciones).
  • Dolor abdominal bajo o pélvico.
  • Inflamación de ganglios en la ingle.
  • Erupciones en tronco, manos o pies.

Tener uno de estos síntomas no significa automáticamente tener una ITS, pero sí que necesitas que se valore qué está pasando.

Quién tiene más riesgo (y por qué importa tanto en mujeres)

Cualquier persona sexualmente activa puede tener una ITS, pero el riesgo aumenta cuando:

  • Hay relaciones sin preservativo.
  • Hay varias parejas sexuales sin diagnóstico previo.
  • Hay antecedentes de ITS (haber tenido una aumenta la probabilidad de otra).

Aspectos especiales en mujeres:

  • Salud vaginal previa:
    • Padecer vaginosis bacteriana se ha relacionado con mayor riesgo de contraer gonorrea o VIH.
    • La atrofia vaginal o la mucosa muy fina facilita microtraumatismos y entrada de patógenos.
  • Depilación genital:
    • La depilación total se asocia con mayor riesgo de ITS de contacto (como herpes o VPH) debido a los microtraumatismos que sirven de puerta de entrada.

Las ITS afectan tanto a hombres como a mujeres, pero en nosotras las complicaciones suelen ser más graves:

  • EIP y infertilidad.
  • Embarazo ectópico.
  • Problemas en el embarazo y el feto.
  • Mayor riesgo de ciertos cánceres (por ejemplo, cáncer de cérvix por VPH).

Complicaciones: qué pasa si se ignoran

Si no se tratan, las ITS pueden:

  • Facilitar el contagio de otras infecciones, incluido VIH, al inflamar la zona genital y dañar las defensas locales.
  • Provocar infertilidad, lesiones en órganos y determinados tipos de cáncer.

Un ejemplo clave es la Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP):

  • Infección bacteriana del útero, trompas de Falopio u ovarios. Suele relacionarse con clamidia o gonorrea, aunque puede tener otras causas.

Puede provocar dolor pélvico, obstrucción de trompas, embarazo fuera del útero (ectópico) e Infertilidad.

Por eso es crucial tratarla cuanto antes. La buena noticia es que:

La mayoría de estas infecciones se pueden tratar y eliminar si se diagnostican a tiempo, muchas veces solo con antibióticos.

Cómo saber si tengo una ITS: pruebas

Dado que muchas ITS son silenciosas, la única manera de saberlo con seguridad es hacerse pruebas. Según la infección, pueden incluir:

  • Examen físico (exploración ginecológica o urológica).
  • Examen microscópico de muestras de flujo o secreciones.
  • Pruebas de orina.
  • Análisis de sangre.
  • Técnicas de biología molecular (PCR) o cultivo.

Si tienes síntomas y has tenido una práctica de riesgo, no está de más consultar y valorar estas pruebas.

Cómo prevenir las ITS

La mejor prevención combina información, barreras y revisiones:

  • Preservativo
    • Usar preservativo correctamente es la forma más eficaz de reducir el riesgo de contagio de muchas ITS.
    • Evita lubricantes a base de aceite (vaselina, aceites minerales) con preservativos de látex, porque los dañan.
  • Pruebas de detección
    • Hacerte pruebas si hay cualquier síntoma sospechoso o si has tenido prácticas de riesgo.
  • Vacunación
    • Existen vacunas altamente efectivas frente a Hepatitis B y VPH, ambas con impacto directo en cáncer y complicaciones graves.
    • La vacuna del VPH se recomienda idealmente entre los 9 y 12 años, pero está aprobada en muchos países hasta los 45.
  • Tratamiento de pareja
    • En infecciones como clamidia, gonorrea o tricomoniasis, es vital que las parejas sexuales también reciban tratamiento para evitar la reinfección.
  • Higiene y cuidado local
    • Se recomienda orinar tras las relaciones sexuales para ayudar a limpiar el conducto urinario y reducir el riesgo de ciertas infecciones bacterianas externas.
    • No se deben realizar duchas vaginales: dañan la flora protectora y aumentan el riesgo de ITS y vaginosis.

Lo que te llevas de este artículo

  • Las ITS son muy frecuentes y muchas no dan síntomas; por eso es fácil subestimarlas.
  • Hay más de 20 ETS, pero 7 destacan por su frecuencia: clamidia, gonorrea, sífilis, VIH, VPH, herpes y tricomoniasis.
  • Algunas se curan con antibióticos; otras se controlan con tratamientos específicos. En ambos casos la detección y el tratamiento precoz son fundamentales.
  • Ignorarlas puede derivar en EIP, infertilidad, cáncer o problemas graves en el embarazo.
  • Hacerte pruebas, usar preservativo de forma correcta y vacunarte frente al VPH (y Hepatitis B) son herramientas muy potentes para proteger tu salud sexual y reproductiva.

La información de este artículo tiene fines exclusivamente educativos y no sustituye en ningún caso la valoración ni el consejo de un profesional sanitario.