Skip to content Skip to footer

Píldora, DIU, implante… CÓMO ELEGIR TU ANTICONCEPTIVO con criterio

Métodos anticonceptivos, diu, píldora, preservativo o condón, anticonceptivos de barrera, anticonceptivos hormonales, anticonceptivos definitivos

En España, alrededor del 78–79% de las mujeres en edad fértil utiliza algún método anticonceptivo. Sin embargo, muchas de esas decisiones se toman con información incompleta, con miedo a efectos secundarios o, al contrario, sin conocer riesgos reales que sí merecen atención.

Frases como “la píldora engorda”, “el DIU duele muchísimo” o “si llevas años con la píldora luego no podrás quedarte embarazada” siguen circulando, y no siempre se ajustan a lo que dicen los datos. En este artículo vamos a ver qué métodos existen, cómo funcionan y qué tener en cuenta para elegir el tuyo con criterio.

Dudas con la píldora y la libido

Lucía tiene 26 años. Lleva tomando una píldora combinada desde los 18 porque tenía reglas muy irregulares. Hace unos meses nota la libido por los suelos y se pregunta si tendrá que ver con la píldora.

Ha leído de todo en redes: que si la píldora arruina el deseo, que si después cuesta quedarse embarazada… y se plantea si debería dejarla o cambiar de método. Si te sientes como Lucía, entender qué hace cada opción es el primer paso para decidir con calma.

Tipos de métodos anticonceptivos

Los métodos anticonceptivos se suelen agrupar según cómo actúan en el cuerpo. Vamos a verlos de forma práctica.

1. Métodos de barrera: los más conocidos

Actúan interponiendo una barrera física que impide que el espermatozoide llegue al óvulo. No modifican tus hormonas y algunos son los únicos que protegen frente a infecciones de transmisión sexual (ITS).

Preservativo masculino

Es el método de barrera más utilizado.

  • Bien usado, tiene una eficacia alta para prevenir embarazo, y es el método con mayor respaldo científico para reducir el riesgo de muchas ITS.
  • Si usas lubricante, mejor que sea a base de agua o silicona; los aceites pueden dañar el látex.

A pesar de su importancia, algunos informes recientes señalaban descenso de su uso y aumento paralelo de ITS, por eso sigue siendo tan importante.

Preservativo femenino

Es una funda más ancha que se coloca dentro de la vagina antes de la relación.

  • Protege también frente a ITS y al embarazo.
  • Importante: no se usa a la vez que el preservativo masculino, sino como alternativa.

Diafragma y capuchón cervical

Son dispositivos reutilizables de silicona o látex que se ajustan sobre el cuello del útero.

  • Eficacia media‑alta, sobre todo si se combinan con espermicida.
  • No protegen frente a ITS.
  • Requieren práctica para ponérselo bien.

2. Métodos hormonales: muchos formatos, misma objetivo

Los métodos hormonales actúan, en general, mediante uno o varios mecanismos:

  • Inhiben la ovulación.
  • Espesan el moco cervical para que los espermatozoides no avancen.
  • Modifican el endometrio para dificultar la implantación.

Tienen una eficacia muy alta si se usan correctamente. No protegen frente a ITS y requieren valoración y prescripción médica.

Píldora combinada (estrógeno + progestágeno)

Se toma a diario, preferiblemente a la misma hora.

  • Hay envases de 21 comprimidos (con semana de descanso sin pastillas) y de 28 (que incluyen placebos para que mantengas el hábito).
  • Existen diferentes combinaciones de estrógeno y progestágeno; tu ginecóloga elegirá según tu perfil (acné, migrañas, sangrado, antecedentes, etc.).

El sangrado de la semana de descanso no es una menstruación natural, sino una hemorragia por deprivación hormonal, habitualmente más corta y menos abundante que la regla espontánea.

Minipíldora (solo progestágeno)

Se toma todos los días sin descanso.

  • Se utiliza especialmente cuando los estrógenos están contraindicados: posparto y lactancia, migrañas con aura, mayor riesgo cardiovascular, determinados antecedentes.

Anillo vaginal

Es un aro flexible que se coloca dentro de la vagina durante tres semanas y se retira una.

  • Libera hormonas similares a las de la píldora combinada y se absorben por la mucosa vaginal.
  • Suele ser bien tolerado y no suele interferir en las relaciones en la mayoría de los casos.
  • Si usas lubricantes, mejor que sean compatibles con el material del anillo y a base de agua.

Parche transdérmico

Es un parche pequeño que se pega en la piel y libera hormonas de forma continua.

  • Se cambia cada semana durante tres semanas y se descansa la cuarta.
  • Debe colocarse en piel limpia, seca y lisa (abdomen, parte superior del tronco…), evitando zonas de mucho roce y rotando las zonas de aplicación.

Inyectable trimestral

Es una inyección de progestágeno que tiene efecto durante unos tres meses.

  • Útil cuando la toma diaria es un problema o se prefiere no pensar diariamente en la anticoncepción.
  • Los cambios en el patrón de sangrado (manchados, ausencias de regla, sangrados irregulares) son frecuentes.

Implante subcutáneo

Es una pequeña varilla de unos 4 cm que se coloca bajo la piel del antebrazo.

  • Libera progestágeno de forma continua y dura entre 3 y 5 años, según el modelo.
  • Es de los métodos más eficaces porque el error de usuaria prácticamente desaparece.
  • El efecto secundario más frecuente es el manchado irregular, sobre todo durante los primeros 6–12 meses.

3. DIU: con y sin hormonas

El DIU (dispositivo intrauterino) es una pequeña “T” de plástico que se coloca dentro del útero en consulta, por parte de personal sanitario.

DIU de cobre (sin hormonas)

  • El cobre es tóxico para los espermatozoides y modifica el endometrio, dificultando la fecundación y la implantación.
  • Es un método muy eficaz desde el momento de la colocación.
  • Puede usarse también como anticoncepción de emergencia si se coloca en los primeros días tras una relación sin protección; es de las opciones más eficaces en ese contexto.
  • La duración oscila entre 5 y 10–12 años según el modelo.
  • Efectos secundarios frecuentes: reglas más abundantes y cólicos más intensos, sobre todo los primeros meses.

DIU hormonal (con progestágeno)

  • Libera localmente pequeñas cantidades de progestágeno, espesando el moco cervical y adelgazando el endometrio.
  • Tiene una eficacia muy alta y, a diferencia del de cobre, tiende a reducir el sangrado: muchas mujeres acaban con reglas muy escasas o sin regla.
  • Se utiliza también en el manejo de reglas muy abundantes.

¿Duele colocarlo? La sensación varía mucho: algunas mujeres refieren molestias leves; otras, dolor más intenso y breve. Depende del umbral de dolor, el tipo de parto previo, la técnica y si se usan medidas para aliviar las molestias.

4. Métodos definitivos

Son opciones permanentes, pensadas para cuando se tiene muy claro que no se desean más embarazos.

  • Ligadura de trompas (mujer): se bloquean o seccionan las trompas de Falopio para impedir el encuentro entre óvulo y espermatozoide.
  • Vasectomía (hombre): se seccionan los conductos deferentes para impedir la salida de espermatozoides con el semen.

Ambos tienen una eficacia muy alta, pero no protegen frente a ITS.

Efectos secundarios que más preocupan (y qué dicen los datos)

“La píldora engorda”

La mayoría de estudios muestran que la mayoría de mujeres no presenta cambios de peso clínicamente significativos con anticonceptivos hormonales; en general, los aumentos medios se sitúan por debajo de 2 kg al cabo de 6–12 meses.

  • A veces puede haber algo de retención de líquidos, que dependen del tipo de progestágeno y de la respuesta individual.

Si percibes un cambio claro de peso o de hinchazón, conviene comentarlo para valorar alternativas.

“Me quedo sin libido”

La experiencia es muy variable:

  • Una parte importante de mujeres no nota cambios significativos en el deseo con la píldora.
  • Otra parte sí nota disminución de libido, dificultades de lubricación o cambios en cómo sienten el deseo, relacionados con la modulación hormonal.

Si notas que tu deseo ha cambiado desde que tomas la píldora, es un tema totalmente válido para llevar a consulta. A veces basta con cambiar de formulación o valorar otras opciones.

“La píldora provoca trombosis”

El riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) es real, pero pequeño en términos absolutos:

  • En mujeres jóvenes sanas que no usan anticonceptivos orales, se estiman entre 2 y 4 casos de TEV por cada 10.000 mujeres/año.
  • En usuarias de anticonceptivos hormonales combinados, la cifra se sitúa alrededor de 5–12 casos por cada 10.000 mujeres/año según el tipo de progestágeno.

El riesgo aumenta si:

  • Fumas.
  • Tienes más de 35 años.
  • Tienes antecedentes personales o familiares de trombosis o ciertas alteraciones de la coagulación.

Por eso es imprescindible la valoración médica y la actualización de tu historia clínica antes de prescribir o cambiar un preparado.

“Si tomo la píldora, luego me costará más quedarme embarazada”

Los anticonceptivos hormonales se consideran reversibles.

  • Al dejarlos, la ovulación suele recuperarse entre el primer y el tercer mes en la mayoría de mujeres.
  • Si había un problema de ovulación antes de empezar, seguirá estando ahí al dejarlos; la píldora no lo causa, pero puede “enmascararlo” mientras la tomas.

Es decir: la píldora no provoca infertilidad, pero puede hacer que un problema previo se haga visible cuando la interrumpes porque vuelve tu ciclo real.

Cómo elegir tu método anticonceptivo

No existe un “mejor método anticonceptivo universal”. El mejor es el que se ajusta a:

  • Tu estado de salud y tus antecedentes (migrañas con aura, riesgo cardiovascular, diabetes, trombosis previas, endometriosis…).
  • Si quieres o no hormonas.
  • Si necesitas un método que no dependa de acordarte cada día.
  • Si también necesitas protección frente a ITS.
  • Tus preferencias personales y cómo responde tu cuerpo.

Una buena consulta sobre anticoncepción debería incluir preguntas sobre tu historia médica, tu ciclo, tus prioridades (corto o largo plazo, reversibilidad, comodidad) y tus preocupaciones concretas, incluyendo libido, peso, piel o estado de ánimo.

Lo importante para llevarte de este artículo

  • Alrededor del 78,5% de las mujeres en España utiliza algún método anticonceptivo, pero sigue habiendo dudas y desinformación.
  • Existen métodos de barrera (preservativo masculino y femenino, diafragma), hormonales en muchos formatos (píldora, minipíldora, anillo, parche, inyectable, implante), DIU de cobre y hormonal, y métodos definitivos como ligadura de trompas y vasectomía.
  • Solo los preservativos (masculino y femenino) protegen además frente a infecciones de transmisión sexual; el resto previene embarazo pero no ITS.
  • La mayoría de mujeres no experimenta aumentos de peso importantes con anticonceptivos hormonales; cuando hay cambios, suelen ser moderados y dependen del preparado y de la respuesta individual.
  • El riesgo de trombosis con la píldora existe pero es pequeño en términos absolutos y debe valorarse frente a beneficios y frente a otros riesgos de la vida diaria; aumenta en fumadoras, mayores de 35 o con determinados antecedentes.
  • La píldora no causa infertilidad: la ovulación suele recuperarse en semanas o pocos meses al dejarla; lo que sí puede ocurrir es que reaparezcan problemas previos que estaban enmascarados.
  • El mejor método es el que se adapta a tu cuerpo, tu salud y tu etapa vital.

La información de este artículo tiene fines educativos y no sustituye una consulta con tu matrona, ginecóloga o profesional de referencia.