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CÁNCER DE OVARIO: 5 señales que no debes ignorar

5 señales para detectar el cáncer de ovario, prevención del cáncer de ovario, síntomas del cáncer de ovario

Llevas meses hinchada. Te duele la barriga de vez en cuando. Comes menos porque te llenas enseguida. Y cuando lo consultas, te dicen que es estrés, que es el síndrome del intestino irritable, que es la regla

Pero ¿y si tu cuerpo llevara tiempo mandándote señales?

En este artículo te explicamos qué es el cáncer de ovario, por qué se diagnostica tan tarde y cuáles son los síntomas que muchas mujeres confunden con otras cosas. No es para asustarte. Es para que sepas qué tener en cuenta.

Una historia que se repite…

Nuria tiene 57 años y lleva un tiempo sintiéndose «rara». Le cuesta terminar los platos porque se llena rapidísimo. A veces tiene la barriga tan hinchada que tiene que desabrocharse el pantalón. De vez en cuando, le duele la zona costal.

Ha ido al médico un par de veces. La primera le dijeron que era estrés. La segunda, que quizá algo digestivo. Lo que nadie le había preguntado era si tenía antecedentes familiares de cáncer de ovario o de mama.

Es la historia de muchas mujeres. Y es, en parte, por eso que el cáncer de ovario se diagnostica tan tarde.

Qué es el cáncer de ovario y por qué se detecta tarde

El cáncer de ovario es una enfermedad en la que las células de los ovarios crecen de forma descontrolada.

Los ovarios son dos pequeñas glándulas que producen óvulos y hormonas como el estrógeno y la progesterona. Son pequeños, están en lo más profundo de la pelvis y, cuando algo va mal en ellos, el cuerpo tarda mucho en dar señales claras.

Por qué el diagnóstico llega tarde

En España se diagnostican aproximadamente 3.700 nuevos casos de cáncer de ovario al año. La supervivencia media a cinco años ronda el 40%, una de las más bajas entre los cánceres ginecológicos. El motivo principal es que entre el 70 y el 80% de los casos se detecta cuando el cáncer ya está en estadios avanzados.

¿Por qué ocurre esto? Porque los síntomas del cáncer de ovario son inespecíficos. Se parecen mucho a molestias digestivas, al síndrome del intestino irritable o a los cambios del ciclo menstrual. Eso hace que muchas veces no se piense en los ovarios como primera opción.

Sin embargo, cuando el cáncer se detecta en estadio I, la supervivencia a cinco años sube hasta el 90%. Si se detecta en estadio avanzado, baja al 18–35%. La diferencia es enorme. Y por eso la concienciación importa tanto.

Las 5 señales del cáncer de ovario que no deberías ignorar

Estos síntomas por sí solos no significan que tengas cáncer de ovario. La mayoría de las veces tienen otra explicación. Pero si son persistentes, si llevan más de dos o tres semanas y no encuentras explicación clara, merece la pena consultarlos.

1. Hinchazón abdominal que no desaparece

No hablamos de la hinchazón normal después de comer o antes de la regla. Hablamos de una sensación de abdomen distendido que aparece con frecuencia, que no se va en unos días y que a veces va acompañada de que la ropa aprieta más sin haber cambiado de peso.

La acumulación de líquido en el abdomen —llamada ascitis— es uno de los signos que puede aparecer cuando el cáncer lleva tiempo presente. Pero la hinchazón persistente también puede ser una señal temprana.

2. Sentirte llena muy rápido o perder el apetito

Si antes terminabas tus platos sin problema y ahora dejas la mitad porque sientes que no cabe más, y no encuentras explicación, puede ser una señal de alarma. La presión que puede ejercer un tumor en la zona abdominal hace que la sensación de saciedad llegue mucho antes de lo habitual.

Esto suele confundirse con gastritis, reflujo o digestión lenta. Pero si llevas semanas o meses así sin causa clara, vale la pena comentárselo a tu ginecóloga o médico de cabecera.

3. Dolor pélvico o abdominal difuso y frecuente

Un dolor que no es exactamente la regla, que aparece también fuera del ciclo, que no es muy intenso pero está ahí, que a veces baja hacia las piernas o se nota en la zona lumbar.

Más del 70% de las mujeres con cáncer de ovario en estadios avanzados refieren dolor pélvico o abdominal. El problema es que ese dolor suele atribuirse a endometriosis, a tensión muscular o a síntomas premenstruales. La clave está en el patrón: ¿es nuevo?, ¿es frecuente?, ¿no tiene explicación?

4. Necesidad frecuente o urgente de orinar

Si de repente necesitas ir al baño con más frecuencia o sientes urgencia aunque no hayas bebido mucho, y no es una infección urinaria, puede ser porque el tumor esté ejerciendo presión sobre la vejiga.

La infección urinaria es la causa más habitual. Pero si se descarta y el síntoma continúa, merece atención.

5. Cambios en la regla o sangrado irregular

Un cambio en el patrón menstrual —reglas más abundantes, más irregulares, sangrado entre ciclos— puede tener muchas causas. Pero en mujeres a partir de los 40, si aparece junto con alguno de los síntomas anteriores, hay que estudiarlo.

En mujeres ya en menopausia, cualquier sangrado vaginal es siempre una señal de alarma que hay que consultar sin demora.

Factores de riesgo del cáncer de ovario

Que tengas alguno de estos síntomas no significa que tengas cáncer. Pero hay factores que aumentan la probabilidad y que conviene conocer:

  • Edad. La mayoría de los casos se diagnostica entre los 50 y los 75 años. Aunque también puede aparecer antes.
  • Antecedentes familiares y genética. Alrededor del 25% de los cánceres de ovario tienen un componente hereditario. Si tienes familiares de primer grado (madre, hermana, abuela) con cáncer de ovario o de mama, tu riesgo es mayor. Las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 son las más conocidas, aunque no las únicas.
  • Endometriosis. Las mujeres con endometriosis, especialmente en sus formas más graves, tienen un riesgo globalmente mayor de desarrollar cáncer de ovario. El riesgo absoluto sigue siendo bajo, pero es una razón más para mantener el seguimiento ginecológico regular.
  • No haber tenido hijos o haber tenido el primer embarazo tarde. Los embarazos y la lactancia parecen tener cierto efecto protector. No haberlos tenido es un factor de riesgo modesto.
  • Tratamientos de fertilidad prolongados. Algunos estudios apuntan a un ligero aumento del riesgo con ciertos tratamientos de inducción de la ovulación, aunque los datos no son concluyentes.

Qué pruebas existen y cuándo pedirlas

No existe un cribado universal para el cáncer de ovario recomendado a la población general, como sí existe para el cáncer de mama o de cuello uterino. Esto no significa que no haya nada que hacer: las pruebas se usan cuando hay síntomas o factores de riesgo.

Ecografía transvaginal

Es la prueba de imagen más útil para valorar los ovarios. Permite detectar quistes, masas o cambios en el tamaño o aspecto del ovario. Si tienes síntomas persistentes o factores de riesgo, es completamente razonable pedirla.

Marcador CA-125

Es una proteína que puede estar elevada en sangre en mujeres con determinadas afecciones ginecológicas, incluyendo el cáncer de ovario. Importante aclaración: no es un diagnóstico en sí mismo. Puede estar elevado en muchas otras situaciones (endometriosis, miomas, procesos inflamatorios). Se usa como apoyo junto con la ecografía, no como prueba única. En mujeres con alto riesgo genético, puede emplearse como parte del seguimiento periódico junto con la ecografía transvaginal.

Lo importante para llevarte de este artículo

  • El cáncer de ovario se diagnostica tarde porque sus síntomas son difusos y se confunden fácilmente con problemas digestivos o del ciclo menstrual.
  • Las 5 señales a tener en cuenta: hinchazón abdominal persistente, llenarse rápido o perder el apetito, dolor pélvico o abdominal frecuente, cambios en la micción y cambios en la regla.
  • Si los síntomas duran más de dos o tres semanas, son nuevos y no tienen explicación clara, hay que consultarlos.
  • Hay factores de riesgo que conviene conocer: edad, antecedentes familiares o mutaciones genéticas.
  • No existe un cribado universal, pero si tienes síntomas o riesgo elevado, la ecografía transvaginal y el CA-125 son las herramientas disponibles.

¿Has tenido alguna vez síntomas parecidos? Cuéntame tu experiencia.

La información de este artículo es educativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si tienes síntomas persistentes o factores de riesgo, consulta con tu ginecóloga o médico de cabecera.